1º de mayo

¡1º de Mayo!

He trabajado de obrero en fábricas, he vendido enseres domésticos, he sido burócrata y servidor público de elección popular y desde niño he sabido que lo único que tenía era mi fuerza de trabajo que día a día había que vender para poder comprar el pan y el vino que la regenera y así a lo largo de 70 años, te vendes de día, comes, descansas y de nuevo al trabajo a venderte… a los 8 años vendía flores del jardín de mi abuelita y en 1º de secundaria vendía “agua” que acarreaba en sendas latas de 18 litros cada una.

Con el trabajo llegaron libros y el lento salir de la caverna para ver la luz de la verdad; solo hay compradores y vendedores de fuerza de trabajo; a la gente como muchas otras verdades, esta les molesta y a pesar de ser simples proletarios fanfarronean como si fueran burgueses y terminan por maltratar a sus propios hermanos de clase.

A partir de esa simple y profunda verdad se erige todo un gigantesco edificio de ideas y creencias que la ocultan y terminan alienando al “trabajador” haciéndole creer que su esfuerzo diario cambiará; sin duda, algunos lograrán romper las cadenas y acumularán capital y realmente se transformarán en auténticos burgueses y se sumarán al coro elogiando el sistema; otros, nosotros los comunistas pensamos que el sistema de explotación del hombre por el hombre ha sido nefasto y aparte de matar a la gente de hambre, la aniquila en guerras estúpidas por el expansionismo de los capitales nacionales y ahora, con un capitalismo globalizado extractivista, los riesgos de la extinción de especie humana está a unos cuantos segundos del reloj del fin del mundo.

Sin embargo y a pesar de los síntomas que la tierra manifiesta en su calentamiento global, la cotidianidad de miles de millones de seres humanos está en la ilusoria acumulación de bienes y su aspiración de ser un burgués que viva de explotar la fuerza de trabajo de los otros.

De vez en cuando, en la abigarrada cotidianidad, se abren pequeñas ventanas de oportunidades, que rápidamente son tapiadas por las fuerzas del orden capitalista y una de ellas es esa mítica fecha del Primero de Mayo, que historicismo aparte, simboliza el “Día del Trabajo”; la oportunidad de decirle a quien gobierne y del sistema político que sea: ¡Abajo la explotación del hombre por el hombre! Y que ahora con la activa presencia de las mujeres, en nuestro escenario político, se puede poner una línea arriba que diga: ¡Abajo la Explotación de mujeres y hombres por mujeres y hombres!

Ayer fue jueves 1º de Mayo y como siempre salí armado con la cámara a sumarme a la gesta laboral y tener registro de esos rostros que alegres unos y adustos los menos, marchan frente a las autoridades gubernamentales exigiendo lo normal: salario digno y justo, reducción de la jornada y seguridad en el derecho al trabajo, pero…

Ayer 1º de mayo, los grandes sindicatos de burócratas solo hicieron acto de presencia para hacer un simple pase de lista, donde sus consignas más coreadas fueron: ¡Equipo, Equipo, Equipo! O la exaltación de sus “líderes” de sección. Así, un sector ubicado en la mayor parte del mundo como el de mayor “consciencia” que es el de los maestros, terminaron por mostrar su pobreza ideológica y política y su tración a la clase obrera, deberían ser los sindicatos más combativos y modificar las condiciones de explotación que existe en el país.

¿Hay realmente una petición que modifique el modelo de explotación de la fuerza de trabajo? Si.

Aunque no todos lo sabemos con certeza de rigor científico, si sabemos que entre más se trabaje para el patrón, este aumenta su ganancia y el trabajador se consume más rápidamente; también sabemos que el salario bajo explota más al trabajador y por el lado de la producción, se sabe que el trabajo cooperativo distribuye de mejor manera la riqueza entre todos… de ahí que las consignas más combativas debieron haber sido: jornada semanal de 40 hrs, aumento del salario y el impulso al cooperativismo…

Convencido estoy que un sindicalismo dócil, enajenado, acomodaticio no le sirve a la clase obrera, pero tampoco a un nuevo gobierno de izquierda democrática; porque ese sindicalismo termina por uncirse a las correas de transmisión del gobierno que sea… antier los vimos aplaudiendo al PAN, ayer al PRI y hoy a MORENA… mañana a ¿Quién?

Una pequeña ventana estaba abierta en las escalinatas de la Catedral y mientras pasaban los “maestros”, desplegadas en el piso unas banderas rojas con símbolos malévolos tanto para la iglesia como para el Estado: ¡La hoz y el martillo! Hablaban de que los comunistas estaban ahí …

Megáfono en mano, se encontraba una proletaria leyendo un texto a sus compañeras y compañeros, que ante el sonido oficial del desfile hacía que lo que decía fuera imperceptible, pero si lograron gritar: ¡Este día no es de fiesta, es de lucha y de protesta!

Por eso, por esas dignidades de la clase trabajadora, representados en un puñado de mujeres y hombres jóvenes, seguiré yendo a todos los desfiles del Primero de mayo, que le vamos a hacer: son proletario y soy comunista.

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