Cacludos… y el ¿estridentismo?


Xalapa, Ver.- Fotos y Texto: Bertrand Isnú Cantú Fabián. En su segundo concierto del 2025, los Cacludos llenaron la Casa Vómito junto a Querido Tesla, quien acababa ese mismo día de estrenar su nuevo sencillo titulado You and I.

La presentación fue amenizada por los visuales de Hiperestesia, quien proyectó sobre ambas agrupaciones tremendos visuales tan vertiginosos como psicodélicos.

La pequeña tarima que dio albergue a los músicos sirvió de plataforma para el despegue de un sonido crudo, saturado y muy ad hoc a la estética punk del lugar, que acompañada de diversos flyers, graffitis y consignas de urbana poesía, dejaba en claro que las instalaciones eran de todos y nadie. 

Al dar la esperada hora en la cual los Cacludos debían subir al espacio, la gente ya se encontraba bastante alborotada; Querido Tesla se había encargado de energizar los ánimos de un apretado cúmulo de gente dispuesta a intercambiar sus tímpanos por el setlist que se avecinaba. 

Finalmente, después de gritarle a los músicos que ya tocaran, entraron los Cacludos en sus ya clásicos uniformes industriales de naranja fluorescente. La gente les abrió pasó mientras me escurría detrás de ellos para no dejar escapar toma alguna. Los ánimos rebosaban por su presencia y no podían esperar más por ellos. 

Con un setlist de canciones viejas y nuevas, así como secciones de improvisación a la Santana, la noche vio a una multitud cada vez más apretada corear a Mathias y aclamar las voces recientemente añadidas de Ricardo y Santiago (guitarra y batería, respectivamente). 

Y aunque el sonido de la voz no logró aclararse lo suficiente como para reconocer con eficacia cada sílaba de cada estrofa, bastaba con darse cuenta de que la melodía era suficiente para que la multitud gritara a todo pulmón las letras que se supieran. 

Al estar justo en el frente, recordé la increíble pared de sonido que los Cacludos pueden levantar. Pensé que a la próxima unos tapones no estarían mal. Como sea, ello no evitó que la presentación se desenvolviera com éxito.

Incluso cuando a Mathias se le rompió una cuerda el show continuó sin problemas: Emilio subió a tirar rimas, mientras el resto de Cacludos le acompañaban. 

Así pues, mientras sonaban con fulgor, me movía entre la pequeña y apretada tarima para captar a Joshua (percusiones) y Santiago, quienes bañados en los visuales de Hiperestesia, otorgaban un performance intenso que daba solidez al sonido de las cuerdas. 

Finalmente y, como suele suceder a menudo, la presentación llegó a su término y se le pidió a la multitud que abandonaran el cuarto en calma. Cosa que hicieron sin problema alguno, aunque según me han dicho las escaleras si que se tornaron en un pequeño precipicio ante algunos ojos.

Se puede encontrar a Cacludos en sus redes sociales con el mismo nombre, así como a Hiperestesia y a Querido Tesla. 

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